El jengibre nos hace pensar, sobre todo, en la cocina de la India, pero no sabemos cuál exactamente es su orgien. Esta planta aparece en Asia, pero es famosa también en Australia, Islas del Pacífico, África y América del Sur. El jengibre llegó a Europa gracias a un científico y médico persa Avicena que vivió a finales del siglo X y principios del XI y que describió sus propiedades saludables. La raíz de jengibre, hoy en día, no es solo un condimento característico de la cocina del Lejano Oriente, sino también una planta apreciada por sus propiedades adelgazantes y curativas.

Jenjibre – su sabor y propiedades saludables

La Planta llamada jengibre tiene muchas variedades. En Europa empleamos, sobre todo, la especie zingiber officinale cuya ráiz no es solo un condimento añadido a sopas, carne, ensaladas o postres, sino también tiene unos rasgos pro-saludables o incluso curativas. Esto ocurre gracias a las sustancias incluidas en la planta: proteína, grasa, fibra, calcio, hierro, magnesio, zingibereno y compuestos fenólicos.

Las propiedades beneficiosas para la salud confirmadas mediante pruebas son las siguientes:

  • propiedades calentadoras y analgésicas;
  • eliminar infecciones virales, bacterianas, por hongos y frenar estados inflamatorios;
  • estimular la circulación sanguínea;
  • propiedades anticoagulantes;
  • disminuir el riesgo de sufrir de enfermedades cancerígenas;
  • frenar el proceso de envejecimiento;
  • ayudar a adelgazar y eliminar la celulitis;
  • propiedades antioxidantes;
  • mejorar la digestión, proteger el hígado y el estómago;
  • bajar el nivel del colesterol;
  • ayudar a eliminar la pirosis y las náuseas;
  • mejorar la eficacia mental;
  • propiedades diastólicas.

Jenjibre – empleo para fines saludables

Como la raíz de jengibre contiene muchas sustancias de propiedades antivirus, antibacterianas y antiinflamatorias, cura perfectamente los resfríados e infecciones leves. No solo calienta, sino también estimula la producción de la mucosidad, lo que hace que el jengibre constituya un apoyo esencial a la hora de curar las enfermedades del aparato respiratorio.

Los tés y las infusiones de jengibre han sido utilizadas en estos casos desde hace mucho tiempo. Se recomienda tomar jengibre también en el caso de dolor de articulaciones y gota. Su eficacia confirma el hecho de que es un ingrediente de pomadas calentadoras. Buenos resultados conlleva también poner la raíz de jengibre cruda y cortada en las articulaciones y músculos que duelan. Este tipo de compresa o baño añadiendo jengibre cortado o pulverizado aliviará la migraña y, también, músculos y piernas cansados.

En cambio, el aceite etéreo incluido en jengibre estimula la producción de jugos gástricos lo que facilita la digestión y elimina meteorismo, estreñimiento y pirosis. Añadir la raíz de jengibre pulverizada o sus trozos frescos a la comida no solo mejora el sabor, sino también tiene propiedades saludables. Sus propiedades diastólicas ayudan a las mujeres que estén con la regla. También merece la pena mencionar que el jengibre se considera un afrodisíaco, por eso, es algo para las personas que quieran mejorar su libido.

Jengibre – ¿cómo tomarlo y en qué alimentos se puede incluirlo?

Hasta hace poco el jengibre nos hacía pensar en el té o en una bebida con miel que se tomaba en el caso del resfríado o en un condimento que se añadía a la cerveza o vino calientes. Mientras tanto, el empleo de esta planta valiosa es mucho más amplio. Dependiendo de la forma del jengibre que queramos comprar – en polvo, escabechado, confitado o una raíz fresca, podemos utilizarlo de numerosas maneras.

El jengibre molido es un complemento perfecto de sopas, salsas, pasteles o fruta asada. El jengibre confitado es picante, por eso, se lo puede cortar en rebanadas pequeñas y tomarlo como un tentempié o como un medicamento contra el dolor de la garganta (no obstante, en este caso sería mejor usar el jengibre crudo).

El jengibre crudo se puede utilizar en muchos casos. Añadirlo a la carne o a los mariscos no solo enriquecerá y diversificará el sabor de la comida, sino también la hará más calentadora, lo que causará mejor quema de calorías. El jengibre fresco es bueno para añadirlo al té, entonces también desempeñará el papel de un calentador. Se lo puede añadir también a fruta y verdura para crear un cóctel sabroso y sano.

Basta con echar en la licuadora piña, kiwi, plátano, col rizada, pepino verde o espinacas, añadir dos rebanadas de jengibre crudo, unos cubos de hielo, zumo de limón y mezclarlo en una bebida homogénea. ¡Qué aproveches!

Jengibre para adelgazar

Esta planta, aparte de tener numerosas propiedades saludables, también ayuda a perder kilógramos excesivos. Las sustancias presentes en jengibre, es decir, zingiberol y compuestos fenólicos: gingerol, zinferon y shogaol, que son responsables del sabor picante y la sensación de ardor, son termogénicos que estimulan la quema de las reservas de grasa. Gracias a ello, todo el proceso del metabolismo acelera, lo que facilita notablemente adelgazar. Además, el jengibre, tanto fresco como pulverizado, estimula la producción de jugos gástricos, lo que adicionalmente mejora el metabolismo y actúa de modo diastólico en los músculos lisos del aparato digestivo y, al mismo tiempo, facilita la defecación.

Finalmente, las sustancias incluidas en jengibre estabilizan el nivel de leptina, mejor dicho, una hormona que es responsable de la sensación de saciedad y mejora el flujo sanguíneo lo que, al mismo tiempo, elimina las toxinas del organismo.