Correr es una de las formas más efectivas de perder peso. Durante una carrera normal, puedes quemar alrededor de 500 calorías, pero este valor puede ser aún mayor si añades variedad a tu plan de entrenamiento y corres por una cierta cantidad de tiempo a un ritmo determinado. ¿Quieres saber más? ¡Lee este artículo y echa un vistazo a cómo correr para perder peso!

¿Cómo correr para perder peso? ¡Es más fácil de lo que crees!

Muchas personas que comienzan su aventura con correr tienen un objetivo específico en la mente: deshacerse del exceso de peso de forma rápida y eficaz. La elección es la mejor posible, porque esta disciplina, como ninguna otra, funciona bien en el campo de la pérdida de peso. ¿Por qué? Mientras corres, involucras la mayoría de los músculos, prácticamente todo el cuerpo está sujeto a un trabajo constante. El gasto energético es elevado, y el cuerpo, en busca de “combustible” adicional, comienza a alcanzar las reservas de grasa.

Correr es un reductor de calorías extremadamente efectivo. Durante una carrera de 50 minutos puedes quemar unas 450 kcal o más, dependiendo de tu peso corporal individual, la forma de correr y varios otros factores.

Si quieres empezar tu carrera como corredor, hemos aquí algunos consejos importantes que te ayudarán a lograr tu meta:

  1. No exageres de inmediato, no trates de ir más allá de tus habilidades físicas. No corras demasiado, evites el sobreentrenamiento. Comienza con una caminata, luego con un trote y luego pasa a una carrera.
  2. Comienza cada carrera con un pequeño calentamiento. Estira los músculos, haz algunas inclinaciones y sentadillas, camina una distancia pequeña en una marcha rápida y luego comienza a correr. También, después de la carrera, pasa a la marcha y, luego, termina el entrenamiento.
  3. No corras demasiado rápido. Demasiado esfuerzo puede interferir con el proceso de quemar grasa. Los mejores efectos adelgazantes pueden lograrse corriendo a un ritmo lento o medio, de modo que tu pulso oscile alrededor del 70% de la frecuencia cardíaca máxima.
  4. Trata de correr durante unos 40-60 minutos. En los primeros minutos de la carrera, el cuerpo obtiene su energía principalmente de los carbohidratos, pero solo en pequeña medida de las grasas. Solo con el tiempo la proporción comienza a invertirse. La quema de grasa se produce a partir de unos 25-30 minutos de carrera.
  5. Combina el correr con una dieta equlibrada. No debe ser demasiado rigurosa y baja en calorías, porque el cuerpo de un corredor tiene una alta demanda de nutrientes. Si comes muy poco, puedes ralentizar tu metabolismo. Por otro lado, la dieta no debe ser demasiado abundante. Las personas que corren a veces asumen que como han quemado tantas calorías durante el entrenamiento, pueden permitirse el lujo de comer su comida favorita (en la mayoría de los casos es la que engorda). De esta manera, por desgracia, es fácil ponerse al día con las calorías quemadas y, por eso, el adelgazamiento no es posible.
  6. Si deseas lograr los máximos resultados en el adelgazamiento en un tiempo mínimo, elige suplementos dietéticos que apoyen el adelgazamiento. Tienes a tu disposición una amplia gama de quemadores de grasa idealmente adaptados a las necesidades de las personas activas. Elige los que incluyen ingredientes que añaden energía y reducen la fatiga, así como los que estimulan el metabolismo y aumentan la quema de grasas. Aquí encontrarás una clasificación de los quemadores de grasa más eficaces.

Cómo correr para perder peso – un plan de entrenamiento

Como se mencionó anteriormente, la mejor manera de comenzar la aventura con la carrera es comenzar con formas menos extenuantes de actividad, como trote, marcha o incluso marcha rápida. Sin embargo, si crees que esto no es suficiente, puedes pasar a correr de manera estándar. ¿Con qué frecuencia hay que correr para bajar de peso? Para algunos, la carrera más efectiva es la diaria (por ejemplo, sesiones matutinas de 40 minutos cada una). Para otros, es mejor correr cada dos días, mientras que otros corren 5 veces a la semana.

Cada una de estas formas puede ser eficaz, pero, como puedes ver, todas ellas comparten una característica común del entrenamiento de alta frecuencia. Correr regularmente de 4 a 6 veces a la semana durante unos 40 a 60 minutos sin duda dará como resultado una pérdida de peso sistemática.

Una vez que hayas pasado por las primeras semanas de correr y te sientas orgulloso de notar los primeros cambios en la forma de tu cuerpo y en tu indicador de peso, vale la pena intentar modificar tu plan de entrenamiento. Correr es similar a todas las demás actividades, y nuestro cuerpo se acostumbra a cada una de ellas con el tiempo. Después de unas semanas, 40 minutos de carrera libre pueden no traer resultados tan espectaculares en la pérdida de peso como en la etapa inicial.

Por lo tanto, vale la pena extender las marchas con el tiempo o empezar a introducir elementos adicionales, tales como: intervalos, marchas en terrenos más difíciles, marchas en subida, marchas con velocidades crecientes. Para un corredor con experiencia, no hay nada más efectivo que correr con una variedad de distancia y velocidad.

¿Cómo correr en una cinta de correr para perder peso?

La cinta de correr es una buena alternativa para las personas que prefieren entrenar en el gimnasio o en su propio hogar que el entrenamiento al aire libre. Correr en una cinta de correr tiene las mismas posibilidades de perder peso que correr fuera, siempre y cuando se entrene regularmente y con la cantidad de tiempo adecuada.

Un buen comienzo son las sesiones tranquilas de carrera libre de unos 40 minutos 4 veces a la semana. Para obtener mejores resultados con el tiempo vale la pena ampliar el entrenamiento, también vale la pena probar algunas modificaciones, como correr a velocidad variable o correr en una cinta de correr con un ángulo de inclinación pequeño o mediano.

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